Claro, la mascarilla evita que me mire tan a menudo como lo hacía antes.
En realidad, lo que menos me gusta de estos intrusos es que manifiestan necesidad de limpieza y exceso de producto que produce " capa tapón".
Así que esta mañana me he hecho una buena limpieza con jabón, exfoliante, y mascarilla de carbón activado. Me he depilado cejas y bigote y he abierto el armario de mis potingues para ver qué aceites tengo que puedan servirle a mi piel facial.
Mirad lo que he encontrado: jojoba, aguacate, arroz y pepita de uva.
Los cuatro me han llamado la atención por las siguientes razones:
- jojoba: ¡ es puro oro! reequilibra, deja la piel aterciopelada y previene arrugas.
- arroz: además de tener poco aroma, se absorbe muy rápido, promueve la microcirculación y favorece la desaparición de bolsas y ojeras.
- aguacate: me encanta cómo huele y también su color. También es rico en aminoácidos, vitaminas A, E, B y D, y nutre las pieles maduras.
- pepita de uva: es antioxidante y protege de las radiaciones UV, disminuye las reacciones alérgicas y sirve para todo tipo de pieles.
A mis cuatro joyas me apetece añadirles un toque de distinción con elastina marina y vitamina E ( por supuesto).
Esta vez, no sé si añadirles aceites esenciales. El olor es exquisito y quiero disfrutar de mi olfato ahora que empiezo a recuperarlo tras dejar el tabaco.
He aquí el resultado. Aunque en la piel se ve muuuucho mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario